

Your reckoning in flesh —
the demon in your dreams !
general information!


name violet bennett, more known as her stage name, envy ripleybirthday october 11, 1998birthplace adelaide, australiaspecies born human, converted into vampireoccupation wrestler/wwe superstar
disclaimer this portrayal contains mature and potentially sensitive themes, including sexual content presented for narrative purposes only. nothing here is intended to sexualize or fetishize. viewer discretion is advised.

OO1. this character is an interview with the vampire original character. transformations and alternate versions are expressed through standalone monologues posted under pinned tweet.OO2. violet is bisexual. singleship. ships only with chemistry. please refrain from initiating sexual interactions or approaches — this character is not written for that purpose.OO3. writer is selective and open to all types of plots, as long as sensitive themes are discussed and planned beforehand.


writer's note.for this character, the vampire canon has been modified and readapted, moving away from the traditional image of a vampire. violet can walk under the sun, eat garlic, and be near religious symbols without suffering any harm. however, she remains vulnerable to the classic ways of killing a vampire, such as a stake through the heart or decapitation.additionally, part of the canon from jennifer's body has been taken: violet only hunts men to quench her blood thirst. on the other hand, she also incorporates the aspect of revitality, meaning something related to recovering energy, youth, or vitality when she feeds.violet's past is heavily inspired by riot games' league of legends media franchise character vi — hence the inspiration behind her name.
background information !
the fall and the flame

content warning: mature themes — violence, trauma, sexual assault, and emotional distress. dead dove: do not eat.

desde la ciudad de adelaida, la joven violet soñaba con convertirse en una superestrella de la lucha libre, como aquellas que veía en la televisión cuando era niña, justo después de la cena.su primer acercamiento real llegó a los doce años, tras ver un programa llamado wwe: vintage, que se centraba en combates clásicos. uno que llamó su atención fue the hardy boyz vs. edge y christian a principios de los 2000. lo que le impactó fue ver a una mujer junto a uno de los equipos; no se contenían, golpeaban a hombres de las formas más asombrosas y fenomenales posibles. claro, ella también recibía su parte de golpes, aunque no de manera equitativa. pero era finales de los 90, principios de los 2000, y si esa era en la lucha libre se conocía por algo, era por la era de la agresión despiadada.por supuesto, se obsesionó con su objetivo: convertirse en una superestrella de la lucha libre. pero los recursos en casa eran escasos. sus padres la querían, pero aun así tenía que ayudar en lo que pudiera. su padre había sido despedido, y violet pensó que su sueño se alejaba cada vez más. consiguió un trabajo en hungry jack's, el equivalente australiano de burger king. trabajaba en la caja, limpiaba después del cierre y traía algo de dinero a casa. no era mucho, pero era algo. con lo que ganaba, podía pagar el gimnasio e incluso tomar clases de lucha libre profesional. era demasiado joven para hacerlo todo por sí sola, pero al menos mantenía su mente ocupada.el instituto fue tan normal como podía ser para cualquier adolescente en la década de 2010. citas, chicos, bailes escolares, ¿no es maravilloso? en realidad no. a diferencia de otras chicas, violet era más alta. su cuerpo no era como el de las chicas menudas o del tipo supermodelo. rara vez era la primera opción de un chico; parecía un hombre, decían. durante toda su adolescencia, creyó que nadie podría amarla nunca. y para sorpresa de nadie, al inicio de su adolescencia descubrió que le atraían las mujeres. pero las chicas que la rodeaban no eran como ella. algunas disfrutaban la lucha, claro, pero la mayoría eran más delgadas, más suaves. violet también era delgada, pero sus hombros eran más anchos que sus caderas, igual que los de un hombre. esa inseguridad solo la impulsó a seguir adelante con su sueño.su oportunidad llegó cuando, a los dieciséis años, se unió a riot city wrestling, una pequeña promoción independiente en australia. no era glamuroso, pero era algo. la mayoría de las historias la emparejaban con hombres en tramas románticas, típico de promociones pequeñas que a menudo permitían que los hombres pelearan contra mujeres. pero eso no la salvó de ser sexualizada o tocada bajo la excusa de la actuación. durante los combates, su pecho, sus muslos, su cintura, todo se convertía en una invitación abierta para que otros cruzaran los límites. manoseos disfrazados de movimientos. golpes que duraban demasiado. aprendió pronto que ser mujer en el ring no la hacía igual; la hacía vulnerable.un año después, a los diecisiete, un representante de una empresa de lucha japonesa le ofreció una oportunidad en el extranjero, el tipo de oportunidad que podía cambiarlo todo. new japan pro wrestling. japón era conocido por formar a los mejores luchadores antes de que llegaran a la wwe. aceptó sin dudarlo. después de todo, había ahorrado lo suficiente para sobrevivir y, a su edad, por fin podía trabajar, viajar y perseguir su sueño.llegar a japón fue duro. la cultura era completamente diferente, y la cultura del trabajo era aún más brutal. aprendió lo básico de japonés, lo suficiente para comunicarse, pero los pagos eran un problema. su entrenamiento, alojamiento y clases debían estar cubiertos por la empresa, pero el dinero se acabó rápidamente. no le programaban suficientes combates; para el público japonés, no era lo bastante atractiva. era algo común: las mujeres seguían siendo sexualizadas, especialmente en promociones pequeñas o subterráneas. cuando lograba combates, su cuerpo era tratado como un objeto, sus límites constantemente traspasados, su dignidad ignorada.permaneció allí cuatro años, luchando contra el agotamiento, la soledad y la explotación. a los veintiuno, el dinero se había agotado por completo y dejó la njpw atrás. entró en circuitos subterráneos que pagaban mejor, el tipo de lugares donde el dolor se vendía más rápido que la habilidad.tardó dos años más en que un hombre japonés adinerado se fijara en ella, influyente, poderoso, bien conectado. le prometió un boleto a la wwe si trabajaba para él y lo representaba en el circuito subterráneo. violet pensó que era su gran oportunidad: mejor dinero, mejor entrenamiento, alguien que gestionara su visado. él era respetado en la escena de lucha japonesa. pero resultó ser una pesadilla. se sentía más como su esclava que como su empleada. cada combate en el que participaba, ganaba. la gente apostaba por ella. grandes sumas de dinero se colocaban sobre ella, pero ella solo recibía el 20%. su dueño se llevaba el resto.un año después, a los veinticuatro, viajaron a corea del sur para seguir haciendo fluir el dinero, actuando en lugares más oscuros y duros. violet apenas hablaba; el hombre tenía su pasaporte, su dinero, su vida. las cosas empeoraron la noche que él entró en su habitación de hotel en corea. estaba profundamente dormida, agotada y entumecida por los analgésicos de su cuerpo maltratado. apenas podía recordar las noches, pero sus muslos siempre se sentían pegajosos. y a su lado en la cama estaba ese hombre, abrazándole la cintura. se quedó helada, completamente fría por dentro. su mente intentaba procesarlo, los moretones, la niebla, la náusea, el horror. cuando sonó la alarma, él simplemente se levantó como si nada hubiera pasado, le dio una palmada en el hombro y salió de la habitación. violet solo parpadeó, con los ojos bien abiertos, perdida. caminó al baño e intentó lavarse. se sentía sucia. cada vez que pasaba el jabón sobre su piel, sentía sus manos sobre ella, las manos de esos hombres que la habían tocado con la excusa de que era parte del negocio. por mucho que se frotara, la sensación pegajosa no desaparecía. se veía limpia, pero por dentro no lo estaba.esa noche debía enfrentarse a un hombre de su tamaño, su fuerza y su agilidad, pero violet ya no era ella misma. su mente divagaba, el sonido se distorsionaba, un zumbido le llenaba la cabeza. actuaba en automático hasta que se encontró de pie en el ring. frente a ella estaba un hombre. él. su abusador. su dueño. no veía a su oponente real; solo veía a él, una y otra vez. violet se lanzó, los puños volaron: golpeó su mejilla, su estómago, gritó desde lo más profundo, agarró su cabeza y la estrelló contra su rodilla, rompiéndole la nariz. quería matarlo, borrarlo, hacerlo ahogarse en su propia sangre. se subió encima de él, golpeando sin parar, los nudillos sangrando, años de rabia y humillación estallando en un solo instante violento. nunca, nunca más dejaría que otro hombre la tocara así.cuando volvió en sí, varias personas la sujetaban. el hombre al que había golpeado yacía inconsciente en el suelo. otros la miraban con conmoción. sus nudillos estaban cubiertos de sangre, de él y de ella. su jefe observaba desde las gradas, con el ceño fruncido. su mundo dio vueltas; la náusea golpeó con fuerza. las luces se apagaron. todo se difuminó. la gente la sacó del ring como si fuera veneno. casi había matado al hombre.unos cuantos hombres se fueron hacia su jefe, quien estaba por venir a por ella para poder golpearla por lo que había hecho. estaba temblando, estaba angustiada por lo sucedido. ¿acaso la matarían ahí mismo por lo que hizo? su mirada estaba alerta, sus ojos estaban lo suficientemente abiertos, viendo con atención cada movimiento de aquellos hombres. de repente, todo se apagó, no era nada más que oscuridad.al abrir sus ojos, sintió como los mareos tomaron control de su cuerpo, como si estuviese borracha, pero ahora el dolor se concentraba en una sola parte de su cabeza. parecía pulsar; era tan intenso el dolor que sentía el calor de aquella área como si en cualquier momento la sangre empezaría a brotar. su cabello estaba duro de aquella parte, era la sangre seca que había brotado, producto de aquel golpe. hizo lo que pudo al levantarse, pero casi cayó varias veces. no podía escuchar con claridad lo que pasaba, pero estaba en la oficina de su jefe, tumbada, en el suelo. los gritos se oían desde el salón, no porque su audición era aguda, sino porque eran gritos lo suficientemente fuertes. sea lo que sea que estaba pasando, era por culpa de ella. pero estaba en la oficina. hizo lo que pudo para levantarse, tenía que actuar rápido. el pasaporte de violet, lo que necesitaba, lo tenía ahora en su poder, o al menos, tenía una oportunidad finalmente. estaban los sobres del dinero ganado esa noche por las apuestas hacia violet; su jefe siempre llevaba el pasaporte de ella en mano para usarlo en su contra cada vez que ella quería reusarse a pelear, pero ahora, estaba ahí, en su escritorio.no tardó en tomar todo, como también la gabardina de aquel hombre que, apenas se la puso, quiso llorar al sentir el hedor de su colonia en aquella prenda, pero la necesitaba. necesitaba esconder sus cosas. abrió con mucho cuidado la puerta para no ser oída en la discusión que se estaba propagando afuera y, rápidamente, pudo escabullirse en el pasillo contrario hacia el ascensor y escapar de aquel edificio. esa noche solo corrió lo más que pudo, con toda la fuerza que le quedaba, hasta que encontró finalmente un taxi y pidió ser llevada al aeropuerto. no tenía mucho, pero al menos podía pagar aquel pasaje de avión directo hacia estados unidos. no podía volver a casa, ya no.

physical changes
and limitations !


her transformation is recent. she has not yet learned how to fully inhabit this new body, nor how to interpret its signals. what once was endurance now blends into unpredictable episodes of weakness; what used to be identifiable physical pain becomes tangled with a hunger she does not always recognize in time.she has yet to identify the precise moment when the need for blood shifts from tolerable to dangerous. at times, she underestimates its impact, convinced she can endure a little longer—just as she once did with the blows in the ring. that miscalculation often comes at a cost.the hunger manifests irregularly. some days it lingers as a constant, manageable murmur; others, it strikes suddenly—intense, paralyzing, far earlier than expected. in those moments, the internal pain surpasses any physical damage she has endured before: fractures, bruises, and torn muscles become secondary to the pressure hollowing her out from within.her abilities are not fully under control, and their instability is directly tied to the lack of blood. strength may surface in excess or fall short; reflexes trigger too late or too sharply. when deprived, even simple movements demand more effort than they should.in combat, this forces her to rely more than ever on years of learned technique, as her body no longer responds with the precision she once trusted. pushing herself while unfed does not make her stronger—it accelerates her decline.regeneration is equally unreliable. without sufficient blood, some minor injuries heal quickly while others stall without clear reason. fatigue accumulates faster when she ignores her limits, and rest alone is no longer sufficient.mentally, adaptation is just as demanding. maintaining a public life, training, and competing while concealing a condition she does not yet fully understand creates constant tension. she does not fear losing control through violence, but through failing herself at the worst possible moment.she is not yet a vampire fully aware of what she can do. she is a professional wrestler learning how to survive in a body that no longer follows familiar rules.
